Si bien Bacalar no cuenta con playas tradicionales ni grandes parques temáticos, ofrece una gran variedad de actividades en contacto con la naturaleza y centradas en el agua que resultan atractivas para los viajeros con conciencia ecológica, las familias y aquellos que buscan relajarse en un entorno más tranquilo.

Cenotes y exploración del agua

Bacalar alberga algunos de los cenotes más singulares del Caribe mexicano, muchos de ellos ubicados dentro de la propia laguna. El Cenote Azul es uno de los más profundos de México, ideal para nadar, practicar snorkel y bucear. El Cenote Negro, el Cenote Esmeralda y el Cenote Cocalitos ofrecen experiencias únicas, desde profundidades misteriosas hasta la oportunidad de observar estromatolitos, antiguas estructuras microbianas que se encuentran solo en unos pocos lugares del planeta. Se puede acceder a estos cenotes en kayak, bote o tabla de remo, y ofrecen excelentes oportunidades para relajarse y practicar fotografía de naturaleza.

Deportes acuáticos y ecoaventuras

Las tranquilas y cristalinas aguas de la laguna de Bacalar la convierten en el lugar ideal para practicar kayak y paddle surf (SUP). Estas apacibles actividades permiten a los viajeros explorar a su propio ritmo, descubriendo manglares ocultos, una rica avifauna y calas tranquilas. Los paseos en barco también son una opción popular y suelen incluir paradas en el Canal Pirata , una zona arenosa y poco profunda que antiguamente utilizaban los piratas, ahora conocida por sus baños naturales de lodo y su fascinante historia.

Aunque no es una capital del snorkel o el buceo como Cozumel, los cenotes y las aguas cristalinas de la laguna de Bacalar ofrecen una excelente visibilidad y ecosistemas únicos para explorar. Algunos aventureros también se dirigen a Los Rápidos, una sección de la laguna con corrientes naturales ideales para practicar tubing o nadar a la deriva, lo que la hace perfecta para familias.

Atracciones culturales y para toda la familia

Bacalar es ideal para viajes multigeneracionales. Las familias pueden disfrutar de relajantes baños, experiencias interactivas en la naturaleza e incluso un poco de historia en el Fuerte de San Felipe , un pequeño pero interesante museo con vistas a la laguna que narra la historia de los piratas de Bacalar. Recorrer en bicicleta las coloridas calles o disfrutar de las vistas desde un eco-resort completa esta experiencia tranquila.